Complementos

Los complementos son elementos indispensables a la hora de personalizar tu estilo. Muestran la personalidad de quien los lleva, actualizan prendas básicas y permiten utilizar la misma prenda con estilos totalmente distintos.

Los complementos deben ser pocos y bien elegidos. Deben ser armónicos a tu volumen corporal. Un bolso muy pequeño en una persona muy voluminosa se ve totalmente desproporcionado, al igual que un pendiente muy grande en un rostro muy pequeño.

Es importante que se adapten al tipo de actividad que vas a realizar. Si tienes un trabajo en el que la indumentaria debe ser clásica y formal, los complementos serán discretos. Si tu trabajo te permite un look más casual, los complementos pueden ser algo más marcados. Para la noche están permitidos los brillos, plumas y detalles sofisticados, pero debes tener en cuenta que tu look se debe adaptar a las circunstancias, las personas y el lugar al que te diriges.

Cuando tu ropa sea neutra, te podrás permitir algún complemento más elaborado por diseño, color o textura, pero si tu ropa ya cuenta con muchos detalles, los complementos deberán ser de líneas simples. No se deben marcar demasiados puntos de atención, ya que nada parecerá especial.

Elige zapatos y bolsos de piel o tejidos naturales, incluso el forro.  Las sandalias, de cuero. No utilices materiales sintéticos. Las medias deben ser de seda, no de nailon o lycra, ya que los materiales naturales transpiran mejor. No utilices los mismos zapatos dos días seguidos y si es necesario, cambia los zapatos, medias o calcetines dos veces al día. Los calcetines deben ser de algodón, hilo o lana, o al menos con un alto porcentaje de estas fibras.

Si utilizas bisutería, ten en cuenta que un exceso de sudoración puede alterarla. En la medida de lo posible, los collares, pulseras o anillos que van en contacto directo con la piel, deben ser de oro o plata. Si los eliges de otros materiales, intenta llevarlos sobre una prenda y no en contacto con la piel.